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http://hdl.handle.net/11531/99216Registro completo de metadatos
| Campo DC | Valor | Lengua/Idioma |
|---|---|---|
| dc.contributor.advisor | García-Noblejas Floriano, Belén | es-ES |
| dc.contributor.author | Contreras López, Cristina | es-ES |
| dc.contributor.other | Universidad Pontificia Comillas, Facultad de Ciencias Humanas y Sociales | es_ES |
| dc.date.accessioned | 2025-06-12T10:42:33Z | - |
| dc.date.available | 2025-06-12T10:42:33Z | - |
| dc.date.issued | 2026 | es_ES |
| dc.identifier.uri | http://hdl.handle.net/11531/99216 | - |
| dc.description | Grado en Relaciones Internacionales y Grado en Comunicación Internacional - Bachelor in Global Communication | es_ES |
| dc.description.abstract | Durante la última década, la distribución internacional del poder y la configuración global han experimentado un cambio importante hacia la multipolaridad. El auge del Sur Global es uno de los pilares fundamentales de la política mundial contemporánea, ya que se ha convertido en objeto de competencia entre las potencias relevantes, como consecuencia del desequilibrio en el desarrollo político y económico mundial. Estas potencias y economías emergentes han reforzado la cooperación intrarregional, aumentando así su importancia en la arena internacional y presentando nuevas alineaciones alternativas. Este cambio en la distribución del poder ha dado lugar a narrativas contrapuestas sobre el desarrollo, el poder y la justicia. En este sentido, las narrativas geopolíticas son fundamentales cuando se habla del orden y el desorden mundiales, ya que representan una visión específica del orden mundial, los intereses estratégicos que hay detrás de ese proyecto y la legitimación o deslegitimación de determinados actores. Por lo tanto, sirven como una herramienta enriquecedora para mantener o cuestionar el statu quo actual. Ante esta realidad, China ha puesto en marcha una serie de iniciativas que buscan adaptar el orden internacional a su propio beneficio. En otras palabras, China busca reducir la capacidad de Estados Unidos para perjudicarla y, en consecuencia, adquirir más libertad de maniobra e influencia a nivel internacional. En este sentido, ha utilizado hábilmente la retórica del Sur Global como herramienta estratégica para remodelar los fundamentos morales y políticos basados en principios como la no intervención, la soberanía y el desarrollo compartido. Desde principios del siglo XXI, ha desarrollado relaciones con la mayoría de los países de Oriente Medio y el Norte de África (MENA) a través de instituciones bilaterales y multilaterales, como el Foro de Cooperación China-Estados Árabes, el Consejo de Cooperación del Golfo o la famosa iniciativa «Un cinturón, una ruta» (BRI). Como resultado, China se ha convertido en uno de los principales socios de muchos países del Golfo. Estas asociaciones han demostrado ser eficaces porque los países de Oriente Medio comparten con China un sentimiento común de ser víctimas de Occidente, lo que ha creado nuevos centros de poder alternativos que implican la difusión de normas y la reconfiguración de la legitimidad. Por lo tanto, este artículo busca encontrar pruebas de que China está utilizando efectivamente el discurso del Sur global para posicionarse como una alternativa a Occidente en Oriente Medio. Para ello, analizaré la forma en que esta narrativa sostiene o cuestiona el orden mundial actual y las principales iniciativas de política exterior china que respaldan esta hipótesis. Para ello, la investigación se enmarcará principalmente en las teorías críticas y poscoloniales de las relaciones internacionales. Como piedra angular, partiremos de la teoría del constructivismo y otras teorías que emanan de ella, como la teoría de los roles. Este trabajo de investigación se centra en cómo el uso de la narrativa se ha convertido en una herramienta estratégica para la construcción discursiva de estructuras globales alternativas. Para ello, se utilizarán fuentes primarias, como las partes de la Constitución china que evidencian su proyecto global, así como otras fuentes secundarias, como la literatura académica y científica. Este trabajo está motivado por dos razones principales, una empírica y otra teórica. En primer lugar, porque es necesario comprobar si realmente se está produciendo una transformación del sistema internacional, dejando atrás el modelo liberal occidental en favor de uno más fragmentado y multipolar. En segundo lugar, la hipótesis tiene una importancia teórica relevante en los paradigmas tradicionales de las relaciones internacionales. En este sentido, queremos estudiar el papel de los actores no occidentales, el poder del discurso y la contestación normativa, en un contexto en el que se priorizaban y se consideraban fundamentales las capacidades materiales y el diseño institucional. | es-ES |
| dc.description.abstract | During the past decade, the international distribution of power and global configuration has undergone a major shift towards multipolarity. The rise of the Global South is one of the key cornerstones of contemporary world politics, as it has become the object of competition among the relevant powers, stemming from the unbalanced world political and economic developments. These emerging powers and economies have strengthened intra-regional cooperation thus increasing its importance in the international arena and presenting new alternative alignments. This shift in the distribution of power has led to competing narratives on development, power and justice. In this sense, geopolitical narratives are key when talking about global ordering and disordering, because they represent a specific vision of the global order, strategic interests behind that project and the legitimisation or delegitimization of certain actors. Hence, they serve as an enriched tool to sustain or contest the current status quo. Faced with this reality, China has launched a series of initiatives that seek to adapt the international order to its own advantage. In other words, China seeks to reduce the US capacity to harm China and consequently, it will acquire more freedom of manoeuvre and influence internationally. In this regard, it has skilfully used the rhetoric of the Global South as a strategic tool to reshape moral and political foundations based on principles such as non-intervention, sovereignty and shared development. Since the early 21st century it has developed relations with most MENA countries (Middle East and North Africa) through bilateral and multilateral institutions, such as the China-Arab States Cooperation Forum, the Gulf Cooperation Council or the notorious One Belt One Road (BRI) initiative. As a result, China has become one of the main partners of many gulf countries. These partnerships have proved to be efficient because Middle Eastern countries share with China a common feeling of being victims of the West, which has created new alternative power centres that entail the diffusion of norms and the reconfiguration of legitimacy. Therefore, this paper seeks to find evidence that China is indeed using the discourse of the global South to position itself as an alternative to the West in the Middle East. To this end, I will analyse the way in which this narrative sustains or contest the current global order and the main Chinese foreign policy initiatives that support this hypothesis. For this purpose, the research will be framed mainly within critical and post-colonial IR theories. As a cornerstone, we will start from constructivism theory and other theories that emanate from it, such as role theory. This research work focuses on how the use of narrative has become a strategic tool for the discursive construction of alternative global structures. To this end, primary sources will be used, such as which parts of China's constitution evidence its global project, as well as other secondary sources such as scholarly and academic literature. This work is motivated by two main reasons, one empirical and the other theoretical. Firstly, because it is necessary to test whether a transformation of the international system is really taking place, leaving behind the Western-liberal model in favour of a more fragmented and multipolar one. Secondly, the hypothesis has relevant theoretical significance in traditional paradigms of international relations. In this regard, we want to study the role of non-Western actors, the power of discourse and normative contestation, in a context where material capabilities and institutional design were prioritised and believed to be central. | en-GB |
| dc.format.mimetype | application/pdf | es_ES |
| dc.language.iso | en-GB | es_ES |
| dc.rights | Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 United States | es_ES |
| dc.rights.uri | http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/us/ | es_ES |
| dc.subject.other | K3R | es_ES |
| dc.title | Framing an Alternative Order: China’s Global South Narrative in the Middle East | es_ES |
| dc.type | info:eu-repo/semantics/bachelorThesis | es_ES |
| dc.rights.accessRights | info:eu-repo/semantics/openAccess | es_ES |
| dc.keywords | Sur Global; Narrativas estratégicas; Orden internacional; Política exterior china; Multipolaridad | es-ES |
| dc.keywords | Global South; Strategic Narratives; International Order, Chinese Foreign Policy; Multipolarity | en-GB |
| Aparece en las colecciones: | TFG, TFM (temporales) | |
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| TFG I, Contreras López Cristina.docx | 47,05 kB | Unknown | Visualizar/Abrir |
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