José Carlos Bermejo nos ofrece
una estimulante mirada
psicoespiritual que perfora una
metáfora ya central: el sanador
herido. Y lo hace con una doble
óptica: una hermenéutica de la
humanización, de la que es
consolidado maestro; y una
hermenéutica de la sana
sospecha, en línea con las
aportaciones de la mejor
psicología profunda .